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Znajdujesz się w: Porto Alegre  »  Artykuły  »  CAMINO DE SANTIAGO:Una serie de miradas al norte de Espana - 6 parte

CAMINO DE SANTIAGO (VI): Galicia. Lugo y La Coruña.


    Después de subir a O Cebreiro, el peregrino se encuentra por fin en Galicia. Es la región más verde, húmeda y lluviosa de España. El interior de Galicia está lleno de colinas, valles y bosques húmedos llenos de musgo y helechos. El mar es también muy importante en Galicia: su impresionante costa está llena de acantilados y de rocas, y de allí es desde donde salen la mayoría de barcos pesqueros españoles. El pescado y el marisco son fundamentales para Galicia.
   Históricamente, hasta la conquista romana, Galicia era una región poblada por celtas. Aún quedan muchos restos arqueológicos de esta cultura, y los habitantes de Galicia sienten orgullo de su pasado celta, que comparten con las Islas Británicas: en Galicia se celebran cada año muchos festivales de música celta, en los que se toca la flauta, el violín y sobre todo el instrumento por el que Galicia es más famosa: la gaita. La gaita gallega es más pequeña que la asturiana y que la escocesa (la más famosa de todas), pero funciona del mismo modo: el gaitero sopla y llena de aire una bolsa de piel, y va apretando esa bolsa para que el aire salga por una flauta que lleva incorporada. Así consigue mantener el sonido de forma continua, sin tener que parar para respirar.
   Las ruinas celtas del norte de España se llaman castros. En Galicia hay muchos, y en la primera parada del Camino de Santiago en Galicia, O Cebreiro, pueden verse las reconstrucciones de las antiguas casas redondas de piedra en las que la gente vivía en las montañas hasta casi el siglo XX. Se llaman payozas, y son cabañas muy bajas de piedra con un tejado muy, muy grande de paja. Son casas muy sencillas, muchas veces sin chimenea ni ventanas. Otro tipo de construcción típico de Galicia son los hórreos, unos pequeños almacenes de alimentos (cereales, embutidos…) construidos sobre pilares o columnas para alejarlos de la humedad y de los animales. Los castros y los hórreos no son únicos de Galicia, pero es allí en donde es más fácil verlos.
   O Cebreiro está ya a tan solo 150 kilómetros de Santiago, y generalmente se tarda seis días en llegar allí. El Camino de Santiago en Galicia es distinto al resto del recorrido, porque los pueblos gallegos no son como los del resto de España: las casas pueden estar muy separadas unas de otras, y a veces no se sabe bien si se está en un pueblo o en el siguiente. Desde O Cebreiro se pasa por Piedrafita y Triacastela hasta Samos, donde se pasa la noche. Allí hay un monasterio de los monjes benedictinos que es uno de los lugares para dormir más famosos del Camino. Se trata de la Abadía de San Julián, fundada en el siglo VI por los suevos, una tribu germánica que vivió en Galicia entre la caída del imperio Romano y la conquista de los musulmanes. Además de la importancia del edificio, cerca de una de sus capillas hay un ciprés centenario que es uno de los árboles más  antiguos de España.
   La capital de esta parte de Galicia es Lugo. Aunque el Camino Francés no pasa por ella, muchas de las personas que van a Santiago suelen dar un rodeo y visitar la ciudad. Lugo, al igual que León, fue fundada como campamento romano en el siglo primero después de Cristo. Conserva también su muralla, que está en muy buen estado y es patrimonio de la humanidad desde el año 2000. Es la única muralla romana del mundo que queda totalmente en pie. Lugo tiene también una catedral, y a las afueras de la ciudad se encuentran las ruinas de Santa Eulalia de Bóveda, una capilla cristiana construida por los romanos en el siglo III y que conserva restos de murales de la época.
   Durante la edad media Galicia era parte del reino de Asturias, y más tarde del de León. La historia es bastante complicada, porque los reyes solían dividir su reino entre sus hijos, y así hay épocas en las que Galicia era un reino y otras en las que simplemente era parte del Reino de León. En el siglo X se separó de Galicia un condado que tenía como capital la ciudad de Porto. En 1139 este condado se convirtió en el Reino de Portugal. Galicia desde siempre ha sido la zona de España con mayor contacto con Portugal. El gallego y el portugués son lenguas hermanas, y muchos gallegos y portugueses se entienden entre sí sin problemas. En los pueblos gallegos por los que pasa el Camino de Santiago no es nada raro que la gente mayor hable únicamente en galego, y que los demás hablen castellano con el acento especial de Galicia.
   Después de pasar por Samos, el Camino continúa por Sarria (donde hay un puente romano y varios castros) y Portomarín, donde suele dormirse. Portomarín está a la orilla del río Miño, el más importante de Galicia, y tiene una iglesia construida por los Caballeros de la Orden de Malta (la Iglesia de San Nicolás), que también estaban en Galicia para proteger el Camino, como los templarios y los Caballeros de Santiago. Una cosa curiosa de Portomarín es que se trata de un pueblo totalmente reconstruido: en los años 60, durante la dictadura de Franco, se construyeron muchos embalses en España (algunos llamaban a Franco “Paco Pantanos”). Uno de ellos fue construido en Portomarín: todo el pueblo, incluyendo sus monumentos, fue desmontado y vuelto a construir en un monte cercano. Este es el Portomarín que visitan los peregrinos hoy en día.
    De Portomarín se camina en un día hasta Palas del Rey, a apenas 60 kilómetros de Santiago. Cerca de allí está Ligonde, donde hay un antiguo cementerio de peregrinos para aquellos que enfermaban por el camino y no conseguían llegar hasta el final. Tras pasar Palas del Rey se entra en la última provincia del Camino, La Coruña (en gallego, A Coruña). Los pueblos de Melide y Arzúa, a 50 y 39 kilómetros de Santiago cada uno, son las zonas de Galicia donde más gallego se habla.
   Pasando Arzúa se nota en el aire que uno se va acercando a Santiago. Los viajeros están más alegres, ilusionados con los pocos kilómetros que van quedando. La última parada antes de Santiago está en Monte do Gozo, a apenas 5 kilómetros. Para llegar allí se atraviesan unos pocos kilómetros de bosques de eucaliptos. Puede parecer raro, pero en Galicia los eucaliptos son muy comunes. Estos árboles llegaron a España desde Australia en el siglo XIX, pero fue durante el franquismo cuando se decidió plantar grandes superficies con árboles que crecieran rápidamente, como el eucalipto. Sin embargo no hay koalas en Galicia, aunque tendrían mucho alimento.
    Monte do Gozo (en castellano Monde del Gozo, de la alegría) se llama así porque desde allí puede verse por primera vez Santiago en el horizonte. Allí hay también un monumento al Papa Juan Pablo II, que visito Santiago en 1982 y en 1989. Fue en 1989 cuando se acondicionó el lugar y se construyeron los primeros albergues modernos. Hoy en día en Monte do Gozo pueden dormir hasta 3000 personas, y cerca de los albergues hay un auditorio con capacidad para 40.000 personas en los que se han celebrado conciertos de gente como Bob Dylan, Bruce Springsteen, the Cure, Lou Reed o los Rolling Stones. Después de descansar allí, es el momento de llegar por fin a la meta del camino: Santiago de Compostela.

DANIEL BARRIO FIERRO

La muralla de Lugo

O Cebreiro